La publicidad online ha logrado que cantidad de espacios web cuenten con beneficios por el trabajo de difusión que hacen sobre los temas que trata su blog o el producto que promocionan. El CPM, dentro de toda la estampida de pagos a través de Internet, es uno de los más conocidos. Junto con el CPC forma el combo perfecto donde el clic es el verdadero protagonista. ¿Te gustaría saber por qué destapa tanto interés?

¿Qué es el CPM?

También conocido como coste por mil, el CPM responde a las impresiones que cada bloque de anuncios tiene para la página web en la que se ha colocado. A partir del banner podemos desarrollar un sistema de tarifas para que el coste se ajuste a las necesidades de consumo. Centrado en establecer los precios por impresiones, nos encontramos con un modelo que lleva tiempo dando muy buenos resultados.

La impresión, que surge cada vez que una persona ve algo, no es tan directa como el coste por clic. Mientras aquí valoramos la acción por millares, con la anterior sabemos que la persona está dando en el anuncio de forma directa y por tanto el nivel de ganancia es bastante más alto. El detalle de que se dirija hasta una URL que nos habla del producto o servicio en cuestión es lo que la diferencia con ésta donde no importa cuál sea el momento en el que el usuario está admirando el contenido.

Estrategia CPM

¿Para qué sirve el CPM?

El coste por mil tiene como finalidad establecer un rango de precios en el momento en que tenemos que medir la afluencia que tienen los banners sobre el usuario. Útil para cuando queremos tener un alcance masivo sobre la publicidad de una marca, lleva largos años aportando buenos números a esas páginas que lo han implementado como modelo de publicidad complementaria que, unida a las otras que ya conocemos, forma el equipo de ganancias web perfecto.

Como sistema tradicional que ha estado que ha circulado por espacios de todas las temáticas, el CPM garantiza una menor generación de leads pero también nos ofrece la oportunidad de hacer una promoción a gran escala. Algunas veces lo que nos interesa es que el contenido llegue a todo el mundo sin pasar filtros y desde aquí podemos conseguir el cometido casi sin que nos demos cuenta. ¿Quién dice que no haremos clientes de esta manera?

Prácticas para dar rentabilidad al coste por mil

Si sabiendo lo que significa el coste por mil respecto a la publicidad web y sus ganancias te has dado cuenta de que es el método que necesitas para tu espacio, el siguiente paso es saber de qué manera vas a sacar el máximo de su rentabilidad promocional. Existen algunas técnicas que pueden ayudarte con el cometido así que queremos dejarte recomendaciones para que le saques partido:

Objetivo de la campaña

Con un lanzamiento global del producto, con el CPM debemos analizar bien el objetivo de la campaña para sacar la máxima rentabilidad posible. De esta manera, si recién se ha puesto el producto en el mercado éste modelo de promo puede ser muy interesante puesto que al no contar con filtro, puede alcanzar niveles bastante más altos. Ideal para las primeras etapas del embudo de conversión, no te arrepentirás de haberle dado una oportunidad.

¿Qué estamos pagando?

Conocer lo que estamos pagando es fundamental para hacer rentable la campaña. En ocasiones, para que una impresión se contabilice, basta con mostrar cierto porcentaje de la superficie del banner mientras que otras veces necesitamos que éste se vea al completo. Estudiar este punto antes de hacer un lanzamiento te ahorrará muchos quebraderos de cabeza y lo que es más importante, malgasto de dinero y tiempo.

Estudiar las ubicaciones

Conocer la parte de la web en la que vas a colocar el bloque CPM también es de crucial interés. Si el público se encuentra relativamente segmentado debemos valorar si lo queremos para una lista de usuarios concreta, puesto en una categoría X o derivados. Este estudio, de la misma manera que con el punto anterior, también te ahorrará cantidad de conflictos que puedan ir surgiendo con el tiempo. ¡No dejes que algo que puedes evitar te bloquee!

Diseño creativo

La creatividad a la hora de hacer publicidad siempre ha sido lo que marca la diferencia. Si cuentas con ingenio para esto (o sabes de alguien que te lo pueda hacer) un diseño original y que cree impacto sobre las visitas es la clave de todas las conversiones. Solo hay una oportunidad para llamar la atención del usuario y hacer que el CPM se dispare en números verdes. ¿De veras vas a dejarla escapar?

Elimina los formatos invasivos

Son muchas las opciones posibles que tenemos de publicidad web en nuestros días. Gracias a que podemos elegir debemos eliminar los formatos invasivos que tanto rechazo crean sobre el usuario. El display, como uno de los que menos gusta, tienes que evitarlo para que la campaña de coste por mil que hagas vuelva a ser atractiva. Son muchos los modelos que tenemos para escoger así que hazte con uno que sí que juegue en beneficio.

Calcular el CPM, ¡forma sencilla de hacerlo!

El coste por mil se consigue dividiendo éste entre impresiones y multiplicando la cifra por mil. Al igual que ocurre con el CPL, cuando estamos empezando en esto de la publicidad web puede que nos liemos un poco sobre cuáles son las cifras o el tipo de operación que debemos realizar. Sin embargo, poder sacar el número de manera manual es una forma de apostar por nosotros mismos conociendo el mercado para el que trabajamos.

Ante la complejidad de su mecanismo (especialmente para aquellos que acaban de empezar) algunas empresas han desarrollado calculadoras online desde las que podemos hacer la cuenta y dormir tranquilos. Si bien son un recurso de lo más interesante, nuestra recomendación es que aprendamos a hacer las cuentas de forma manual para evitar en un futuro que haya confusiones a lamentar. ¿No crees que ganarás mucho más de esta forma?

Ejemplo de coste por mil

CPM es uno de los términos de los que no podemos dar ejemplos concretos. Al tratarse de una tarifa es complicado hacerse con una idea concreta de lo que hemos explicado. En cualquier caso, si en IngenieroSEO ponemos un banner publicitario donde hiciésemos promoción de una serie de servicios, siendo nuestro propósito llevar a un volumen de personas amplio sin discriminación por ningún segmento, el coste por mil ya habría obtenido su cometido.