Brand Ambassador

¿Cuántas veces te has comprado un champú solo porque lo anunciaba tu futbolista favorito? El poder que tienen los personajes que conocemos (aunque solo sea a través de fotografías o vídeos) a la hora de elegir un producto es algo que todavía no podemos comparar con nada. De esta forma, un Brand Ambassador puede determinar, sin siquiera despeinarse, que tú te hagas con un producto o lo desestimes en el último momento.

«Una imagen vale más que mil palabras» es la frase con la que hemos tropezado cientos de veces. Ésta, aplicada a la publicidad, también podría verse como embajadora de marca. Cuando el rostro que vemos es conocido o nos resulta familiar la confianza se genera de inmediato. Las empresas, que tienen que estar al día de las nuevas tendencias, con esto se han refugiado en un clásico de los años 60. ¿Te gustaría saber el por qué de su éxito?

¿Qué es el Brand Ambassador?

Conocemos como Brand Ambassor a esa persona (o grupo de éstas) que tienen cierto reconocimiento público para generar un marco de confianza en los productos que promocionan. Con la idea de llegar a todo el mundo, el actor, modelo, cantante o deportista negocia con la marca para ser la imagen de sus servicios o artículos que se quieran vender especialmente cuando se trata de masas. La cantidad de oportunidades que ofrece a las marcas desde sus inicios, es lo que lo configura como una de las mejores estrategias de publicidad.

Llegados a este punto debemos establecer las diferencias que hay entre un embajador de marca y los influencer que tanta popularidad tienen hoy en día. Mientras que el primero establece una relación a largo plazo, el segundo solo hace una campaña o promoción de temporada. A modo de ejemplo, el actor George Clooney lleva siendo la imagen de Nespresso varios años mientras que Dulceida, youtuber/blogger de gran representación, trabajó con Gillette Venus España solo para el contenido de 2018.

George Clooney como Brand Ambassador

George Clooney como Brand Ambassador de Nespresso

¿Para qué sirve el Brand Ambassador?

La visibilidad global de la marca es lo que consigue un Brand Ambassor tal y como lo hemos definido aquí. Con la idea de llegar a todo el mundo nos encontramos con el rostro al que nadie podría decir que no (George Clooney para mucho/as sería el caso) Cuando la imagen es buena o el protagonista bastante reconocido, las personas tienden a contratar el servicio o pagar por aquello que se vende. ¡No pases por alto este detalle!

Sin olvidar sus fines de promoción, los expertos recomiendan que la persona que está haciendo este trabajo tenga humanidad, carisma y bastante naturalidad. A pesar de que nunca va a dejar de ser un anuncio son muchos los espectadores que se pueden sentir identificados con el propósito o simplemente atraídos por quien está en las filas de publicidad. ¿Tienes ya elegido a tu embajador de marca?

Características de un embajador de marca

Aunque no son un perfil que se acabe de desarrollar, encontrar un buen Brand Ambassor no es tarea de un día ni tampoco de la siguiente semana. La persona, que debe adaptarse de la mejor forma posible a lo que queremos decir con nuestra marca, tiene que reunir ciertas cualidades de las que no todo el mundo dispone. A continuación, para que la tarea te sea más sencilla, te dejamos con algunas de las principales:

Transmitir confianza

Para que haya un BOFU con el producto final la confianza lo es todo. El embajador de marca que hemos escogido debe contar con esa sensación de que podemos fiarnos de él. La credibilidad des un activo bastante importante a la hora de vender cualquier cosa por eso, si «nuestra imagen» no lo está desarrollando, será complicado que quien no sabe nada de nosotros deposite una pequeña porción de ésta, ¿no crees?

Conectar con el target

La persona escogida también tiene que tener feeling con el target de nuestro producto. De nada sirve un personaje destacado que, para lo que nosotros vendemos, no tiene ningún atractivo. Este punto es bastante importante puesto que, como imagen de la marca, debemos cuidar que además siga la relación para que el usuario se pueda sentir identificado con la causa. ¿Creías que todo el mundo valía para lo mismo?

Gran capacidad de liderazgo

Cualquier rostro que se vea en publicidad para muchos será como un líder al que deben seguir (el «primo de Zumosol», para quienes vivieron los 90, es un buen ejemplo) Dicho esto, la persona que está delante de nuestro producto debe contar con una serie de cualidades para que todos lo recuerden con el tiempo. Encontrar alguien así no es nada sencillo pero una vez que te hagas con el sujeto, solo te entrarán ganas de crear.

Dotes de comunicación

Con la llegada del marketing online, un Brand Ambassor va mucho más allá de los spot publicitarios o imagen de marca de forma convencional. Actualmente este perfil también se mueve con soltura en las redes sociales de la marca y, para que tenga un volumen mucho más amplio de público, debe saber comunicarse con soltura. Él/ella debe transmitir desde el primer momento puesto que es la única manera de ganar en positivo.

Persona prudente

Con la promoción de alguien que gusta al público tanto la firma como «su imagen» van a ganar más popularidad y esto, aunque sigue siendo positivo a todos los efectos, también requiere de una serie de decoros. La persona que tenemos delante debe gozar de prudencia y buena inclusión para los diferentes colectivos. Si esto no se hace posible la entidad, especialmente cuando se ha ganado éxito, puede verse sujeta a conflictos. ¡No te arriesgues!

¿Cómo es un buen perfil de Brand Ambassador?

¿Cómo consigo los mejores Brand Ambassador del mercado?

La filosofía de vida o el comportamiento que tenga nuestro Brand Ambassador en lo privado puede ser determinante para que nos quedemos con él o no. En un mundo tan inestable como el digital dónde cualquier día lo que haga clic en el usuario sea justo lo contrario que se llevaba hasta ahora, debemos buscar personas y estrategias que se adapten al paso del tiempo y que no pongan ningún tipo de pegas.

Alguien que está habituado al contacto emocional con los demás, que ha conectado con el target de nuestro negocio y que conoce cuáles son los riesgos de hacer las cosas mal puede ser sencillamente perfecto para llevar la línea que ahora mismo estás cambiando. El mejor embajador de marca es aquel que está hecho para el producto y, la manera en la que llegue hasta a ti puede ser a través de un portal de empleo, redes sociales (especialmente si buscas personas con mucho gancho en la actualidad) o por recomendación de un amigo. ¿Lo habías pensado?

Embajadores de marca en marketing online, ¿los necesito?

La respuesta corta a esta pregunta podría ser perfectamente «no» pero como cualquier otra cosa relacionada con el marketing online y el mundo de los negocios, cuenta con una extensión mucho mayor. Un Brand Ambassador como tal no es una necesidad (especialmente si trabajamos en ámbitos donde la imagen no es fundamental) pero sí que nos allanará bastante el camino a la hora de hacer una promoción.

Cuando nuestro producto va acompañado de un rostro que todos conocemos o que nos es familiar resulta mucho más sencillo quedarse con él e incluso, mantenerlo en el tiempo. Con un embajador de marca, casi sin quererlo, nos encontramos ante un mensaje que el receptor va a recibir con doble impacto. Llegados hasta aquí, si nuestra marca necesita un empuje, somos nuevos y contamos con presupuesto, la idea no se hace tan descabellada. ¿Por qué no pruebas y nos cuentas qué tal fue la experiencia?

Ejemplo de Brand Ambassador

Para encontrar un ejemplo de Brand Ambassador que se ajuste a todo lo que hemos comentado aquí, solo tenemos que poner la televisión o ir a nuestra página web favorita para ver que en publicidad, tenemos cantidad de rostros conocidos que son embajadores directos de marca. Con la idea de que el receptor tenga más ganas de probar un producto o hacerse con ese servicio que promocionamos, la imagen de éste se proyecta sobre el contenido.

Por citar uno concreto, en 1996 El Corte Inglés contrató Demi Moore como imagen de marca del catálogo «Ya es primavera» La actriz, que por aquel año era una de las mejores pagadas del momento, acababa de estrenar Striptease (aunque ésta fue un verdadero patinazo en la taquilla) y se ponía en las manos de Ridley Scott (Blade Runner, Prometheus) para rodar La Teniente O Neil. Su corte de pelo marcó tendencia a todos los niveles y el spot, así como el catálogo, se sigue recordando: